Día 1. Sábado 30 de octubre. La partida. 472 Km. A las 6,15 sonó el despertador y como todos los sábados, lo apagué con el gusto que da el saber que no tienes que madrugar para ir a trabajar y que ademas hoy comienzas las vacaciones después de una semana frenética sacando el trabajo de la semana en curso y de las que no iba a estar. Por lo que aguanté hasta las ocho y ya me levanté, me duché y fui a pasear con Sua con una sonrisa e ilusión en mi interior por el viaje que comenzaba hoy. A las 10 ya teníamos casi todo preparado en la Slow Travel, que sería nuestra casa durante estos días, cuando llegaron nuestros amigos con su furgo que compartirán el viaje con nosotros. Pusimos rumbo al sur, pero al contrario que unos viajeros normales, nosotros no vamos de un tirón al destino, porque nuestro destino es el propio viaje. Nuestra primera parada la establecimos en Trillo, ya que nos pillaba de paso a nuestro segundo destino y el azar hizo que ...
Simplemente viajando tranquilos por la vida, cuando no hay que trabajar, una pareja con su compañera de cuatro patas y ocasionalmente un hijo que ya está volando.