Y empezamos las vacaciones. Recién terminadas las fiestas de San juan en Soria, comenzamos las vacaciones el martes 1 de julio de 2025. Cargamos nuestra casa rodante y rumbo a Galicia
Día 1
Soria a Villafranca del Bierzo
Salimos de Soria el martes sobre las 12:30 camino a Galicia. En esta ocasión nuestro hijo Guiller quiso acompañarnos y propuso el destino, y nosotros que estábamos encantados de poder ir todos juntos no pusimos ninguna objeción, al revés, encantados.
Nuestro plan, estar el sábado en Vigo ya que Guiller había quedado con una amiga y el resto un folio en blanco para improvisar. Así pues habiendo pasado Burgos y ya siendo casi las tres de la tarde decidimos buscar una sombra para comer y pasando por Villanueva de Argaño y allí en una calle tranquilas y a la sombra protegidos del increible calor de estos días nos preparamos las viandas y procedimos a comer. Después pusimos rumbo a Orense, con la idea de llegar lo más cerca a la Vía Sacra y el Cañón del Sil para recorrerlo en parte según avanzáramos en nuestro camino.
Al pasar por León entramos en la ciudad a estirar los pies y aprovechamos para tomar un refrigerio a la sombra con unas buenas tapas como es costumbre en esta ciudad. Paseamos un poco con Sua y vuelta a la carretera y tras 460 km llegamos a Villafranca del Bierzo, donde decidimos parar en su área de autocaravanas, un sitio muy amplio, poco concurrido y cerca de la playa fluvial donde Guiller antes de dormir se dio un chapuzón para quitarse de los calores. Dimos un paseo por el pueblo, cenamos y a dormir.
Día 2
Villafranca del Bierzo - Camping La Cañiza
Sobre las 9 nos levantamos a desayunar, sacar a Sua a hacer sus cosas, Carmen y Guiller aprovecharon para bañarse en la playa fluvial, recogimos y nos pusimos camino a la Vía Sacra y el Cañón del Sil, para ver miradores y aprovechar el camino hacia las Rías Baixas que serían el destino de este viaje.
Y puestos en ruta, el navegador nos metió por una carretera que solo sabemos apreciar los que viajamos Slow, estrecha con curvas, baches y un paisaje que no podrías ver desde una carretera convencional, cuando de repente vimos un cartel indicador que indicaba "túnel romano de Montefurado" y allí que nos desviamos. Aparcamos en un espacio sin vegetación del que salía un camino y que tras cinco minutos andando llegamos al susodicho túnel romano. Solo Sua y el que escribe nos aventuramos a entrar. Yo llevaba linterna y saltando entre las piedras rodeadas de agua que nos indicaba que por ahí debía circular bastante agua cuando llovía, fuimos adentrándonos hasta que me fue imposible el avanzar sin mojarme. Me gustan las cuevas y los agujeros y hubiese seguido, pero no me apetecía el mojarme y tras hacer unas fotos y disfrutar del trabajoso túnel excavado en la roca ,dimos la vuelta y retomamos el camino disfrutando de la carretera Slow con vistas impresionantes del Rio Navea y de su curiosa central hidroeléctrica de Pontenovo hasta llegar al miradoiro Da Pena Anduriñeira donde paramos de nuevo a disfrutar de sus vistas. Una bonita carretera para hacer en moto, me la apunto.
Seguimos rumbo a Castro Caldelas , un bonito pueblo con castillo y área de autocaravanas donde paramos a turistear y comer antes de proseguir el viaje descubrimiento del cañón del Rio Sil y sus miradores.
Paramos en el Mirador de Torgás o también llamado Balcons de Madrid ,donde vimos uno de los catamaranes que surcan el Sil. Hoy no montaremos en catamarán turístico pero a la vuelta ya veremos. Así mirador tras mirador hicimos sucesivas paradas por el alto del cañón con las mejores vistas. Fuimos también al monasterio de santo Estevo, un imprescindible de la rivera Sacra, pero nos fuimos sin verlo por la dificultad de estacionar la furgoneta.
Parada en Orense para comprar un poco y rumbo al camping de La Cañiza, donde cenaríamos y pasaríamos la noche.